La gran pantalla es utilizada por los directores para contar historias con imágenes. Las guerras no son una excepción. Algunas películas bélicas se han convertido en clásicos y han quedado grabadas en la retina del espectador.
La finalidad de las películas de guerra ha variado con el tiempo. Al principio se utilizaban con fines propagandísticos, para ayudar a un determinado bando a ganar, animar a los combatientes e influir en la población. En la actualidad, tienen un fin comercial en la mayoría de los casos aunque el género documental destaca por su carácter más divulgativo y de denuncia social.
El cine bélico ha tenido altibajos en relación a su popularidad. Cuando las guerras asolaban determinados países los ciudadanos rechazaban ver películas sangrientas, realistas o violentas. Sin embargo, este género resurgió como un ave fénix en los años 60 y 80.
Por otro lado, el modo de enfocar las historias también ha cambiado ya que hace décadas sólo importaba la historia mientras que a mediados de los 90, el protagonista era el combatiente como ser humano que siente y padece.
A continuación hay unos cuantos ejemplos de películas representativas de diferentes guerras han perdurado en el tiempo:
Primera Guerra Mundial (1914-1918): Johnny cogió su fusil
Un soldado noteamericano es herido por una bomba y pierde sus extremidades y algunos de sus sentidos, en particular la vista, el oído, el olfato y el gusto. Incomunicado de cualquier persona, recuerda episodios donde la fantasía y la realidad se entremezclan dejándole confuso. El código Morse se convierte en su mayor aliado tras pasar varios años sin poder moverse. Su deseo es que le ayuden a morir.
La finalidad de las películas de guerra ha variado con el tiempo. Al principio se utilizaban con fines propagandísticos, para ayudar a un determinado bando a ganar, animar a los combatientes e influir en la población. En la actualidad, tienen un fin comercial en la mayoría de los casos aunque el género documental destaca por su carácter más divulgativo y de denuncia social.
El cine bélico ha tenido altibajos en relación a su popularidad. Cuando las guerras asolaban determinados países los ciudadanos rechazaban ver películas sangrientas, realistas o violentas. Sin embargo, este género resurgió como un ave fénix en los años 60 y 80.
Por otro lado, el modo de enfocar las historias también ha cambiado ya que hace décadas sólo importaba la historia mientras que a mediados de los 90, el protagonista era el combatiente como ser humano que siente y padece.
A continuación hay unos cuantos ejemplos de películas representativas de diferentes guerras han perdurado en el tiempo:
Primera Guerra Mundial (1914-1918): Johnny cogió su fusil
Un soldado noteamericano es herido por una bomba y pierde sus extremidades y algunos de sus sentidos, en particular la vista, el oído, el olfato y el gusto. Incomunicado de cualquier persona, recuerda episodios donde la fantasía y la realidad se entremezclan dejándole confuso. El código Morse se convierte en su mayor aliado tras pasar varios años sin poder moverse. Su deseo es que le ayuden a morir.
Patricia García
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